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El síndrome de Campbell

El síndrome de Campbell (en la imagen de portada), es el uso abusivo del viaje del héroe: inicio del camino, la trama de muerte y/o renacimiento, y el posterior viaje de vuelta a casa para mejorar el mundo.

Pero leamos directamente a uno de los mayores exponentes del género fantástico: Brandon Sanderson.

Muchos escritores contemporáneos, algunos de ellos muy buenos, se han restringido al estándar asumido de la fantasía. Escriben relatos sobre jóvenes héroes que son llamados a una búsqueda misteriosa, ambicionan el poder, y llegan a la madurez al superar sus tribulaciones. Siguen el Síndrome de Campbell paso a paso, e intentan estar seguros de que no dejan nada al margen. Estas letras cuando aún era estudiante en un trabajo académico sobre la fantasía. […]

Las historia que cuentan el mito del héroe siguen vendiéndose bien, en realidad se venden mejor ahora que antes. Y por lo tanto, ¿para qué cambiar?

Respondo que debemos cambiar porque la adolescencia pasa y los lectores de fantasía se hacen mayores. Los lectores de fantasía empiezan a estar cansados. […] Lo que antes sugería maravillas, ahora se ve como obsoleto y excesivamente trillado. Preveo serios problemas en el futuro si no reconocemos el Síndrome de Campbell y lo afrontamos.

En una conversación que el escritor mantuvo en 2006 con mi buen amigo y colaborador Miquel Barceló (editor de Nova), sobre los alománticos de Mistborn, detalló la idea de que podía haber seres que realizaran actos de magia, pero que no por ello dejaban de vivir en nuestro universo regido, por ejemplo, por las leyes de la física newtoniana. Si mágicamente se produce un efecto, hay que esperar un contraefecto inevitable en un universo en el que rige la tercera ley de Newton: a toda acción corresponde una reacción.

(Tomado de la revista Windumanoth)

Los dos principio de Sanderson son sencillos:

  • 1) La magia debe tener un coste.
  • 2) El beneficio y el coste deben ser iguales.

Me parece realmente interesante leer sobre este síndrome que, por otro lado, puede ser aplicado a cualquier género literario.

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